domingo 20 de enero de 2008

si no puedes hacerle lo que quiereas entonces no es tuyo, o como nos controlan a travez de lo que les compramos

Hoy leí un articulo en el universal, mismo que trataba acerca de que la compañía Apple iba a sacar una nueva versión del software incluido en su celular iPhone y que entre otras cosas iba a tener mayores trabas para los hackers que intentaran desbloquearlo para poder usarlo con cualquier red de telefonía celular (sépase que solo puede operar con AT&T, compañía que no brinda servicios aquí en México), luego el artículo mencionaba que en México hay hackers que por una cuota te desbloquean tu iPhone o negocios donde puedes adquirir uno ya desbloqueado...
todo lo anterior me llevó a pensar esto: ¿porque chingaos si ya gastase un dineral en un aparato de ultima tecnología todavía te obligan a usarlo en la red que ellos te dicen... porque si es tuyo el aparato en cuestión no puedes hacer con el lo que te venga en gana? y no se limita al iPhone de Apple... hay todo un sinfín de artilugios de alta tecnología (como el Xbox de microsoft) e incluso software 8lease Windo$) que la mayoría de la gente no va a modificar sustancialmente o no va a hacer algo "muy diferente" con ellos, pero que sin embargo debería de poder si así lo quisiera... osea ¿no es totalmente injusto que no podamos hacer con aquello que ya hemos comprado y por lo tanto nos pertenece lo que nos vena en gana (incluyendo modificaciones, etc.)?
personalmente eso se me hace una de las caras mas opresivas y agresivas del capitalismo al que todos, queramos saberlo o no, estamos sometidos... claro, hay caras del capitalismo o consecuencias de este que son socialmente (o ambientalmente) mas alarmantes y urgentes, sin embargo, yo creo que todo es parte de lo mismo.
Francamente no pienso hacer algún pronunciamiento del tipo "no dejemos que las empresas nos controlen" (aunque creo que deberíamos de hacer un esfuerzo consciente por evitar ser controlados por los dueños del dinero) o cosas así... soy consciente de que la sociedad deeria de cambiar, ese cambio debería de ser en todos lados al mismo tiempo y no ser solo un asunto de como se distribuye el poder y el dinero, sino también de la mentalidad de las personas; todo eso, pues está muy difícil.
a lo que iba es que quería denunciar una situación (no me refiero solo a lo del tal iPhone, sino a todo...) que me parece muy injusta y que muestra la verdadera naturaleza del capitalismo salvaje.

sábado 19 de enero de 2008

La arquitectura del mal

Hola estimada blogo-audiencia, hoy ciertamente tenía ganas de poner alguna entrada, han de saber que tengo intenciones de tener un ritmo más dinamico de , como decirlo, entradas, en este blog... por otro lado decidí que hoy no podría alguna entrada èrsonal que me expusiera, otra vez, como alguna clase de ser patético o algo así, de tal suerte que recordé que había recibido un texto, escrito por el analista político Jorge Zepeda Patterson, sin embargo este escrito no trata temas políticos de actualidad, sino algo mas profundo: la ética; así que sin más preámbulos aquí se los dejo.

Arquitectura del mal
Ser una persona decente no es cosa sencilla. Hace una semana sugerí la lectura de una media docena de libros para el paréntesis navideño. Ahora sólo hablaré de un volumen aún cuando no estoy seguro de recomendar su lectura. Se trata de un libro sobre la maldad, no obstante llevar por título Las Benévolas, escrito por Jonathan Littell.
No es casual que esta novela se haya convertido en el libro del año en Europa y recibido el premio Goncourt, máximo galardón literario francés. Relata las memorias de Maximilian Aue, un funcionario de la SS a quien “le tocó” exterminar y torturar a enemigos políticos del régimen Nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Pero no se trata de una obra más sobre el Holocausto. Se trata más bien, y de allí la conmoción que este libro ha causado, de la manera en que el ser humano puede cometer las mayores atrocidades en nombre de la fe, el bien común o simplemente por la legítima necesidad de hacer su trabajo de manera correcta y eficiente.
O como el propio autor lo señala en una entrevista al diario El País: “ocurre que muchos chicos y chicas de cualquier Estado americano eligen marcharse a Irak a torturar gente. Éticamente están muy confundidos, está claro. Pero se puede entender esta confusión cuando existen juristas que en ese país legitiman la tortura, ¿qué puedes esperar? Cuando se les da una formación militar con arreglo a eso, ¿qué esperas? No puedes esperar que alguien no te torture porque sea un buen tipo y se apiade, debes exigir que nadie torture a nadie, sencillamente porque existen leyes que lo prohíben y que eso se castigue”.
La verdadera maldad no se encuentra en el comportamiento de los sicópatas, sino en la aceptación activa del hombre común y corriente que se convierte en una máquina trituradora de otros hombres. Así lo explica el propio torturador: “en el programa de exterminio de los enfermos, seleccionados mediante disposiciones legales, los recibían en un edificio unas enfermeras profesionales que registraban la entrada y los desnudaban; unos médicos los examinaban y los llevaban a un cuarto cerrado; un operario abría el gas; otros, limpiaban; un policía extendía el certificado de defunción. Cuando, después de la guerra, interrogaron a esas personas, todas dijeron: ¿Culpable yo? La enfermera no mató a nadie, se limitó a desnudar y a tranquilizar a unos enfermos, gestos habituales en su profesión. El médico tampoco mató a nadie; sencillamente confirmó un diagnóstico, ateniéndose a criterios fijados por otras instancias. El peón que abre la llave del gas, esa persona que es, pues, la que se halla más próxima en el tiempo y en el espacio al asesinato, realiza una operación técnica bajo el control de sus superiores y de los médicos. ¿Quién es culpable, pues? ¿Todos o nadie? ¿Por qué iba a ser más culpable el operario encargado del gas que el operario encargado de las calderas, el jardín o los vehículos?”
Esto es válido incluso para el soldado que dispara su fusil en la sien de otro hombre. El condenado fue puesto allí por otros hombres. El que aprieta el gatillo no es más que el último eslabón de la cadena de quien se espera no se haga más preguntas. “Como la mayor parte de la gente, no pedí convertirme en asesino, Si hubiera estado en mi mano, me habría dedicado a la literatura”, concluye el oficial nazi.
Ciertamente hay sicópatas en la guerra que se solazan con la crueldad. Pero las atrocidades masivas son cometidas por hombres y mujeres que siguen haciendo en la guerra lo mismo que hacían durante los tiempos de paz: obedecer órdenes. “Los hombres corrientes que forman el Estado son el auténtico peligro. El auténtico peligro para el hombre soy yo, y sois vosotros”, dice el personaje.
Él no escogió estar allí de la misma forma que la víctima tampoco lo hizo, argumenta el torturador. ¿De veras? ¿No hay elección? ¿Lo único que nos separa de convertirnos en un asesino –peor aún en un torturador- son las circunstancias? Creer eso y aceptarlo es la verdadera maldad, y esa es en el fondo, la tesis de este libro terrible y desesperanzador.
Cientos de miles de iraquíes inocentes han muerto “por culpa de nadie”. Ellos no participaron en el ataque a las torres de Nueva York y la mayoría no habían tenido alguna relación con norteamericanos como los que oprimieron el gatillo que cegó sus vidas. No es “culpable” el académico neoconservador que en calidad de asesor impulsó la tesis del “castigo preventivo contra los enemigos de Norteamérica”, ni el presidente reconvertido al evangelio urgido en dar un golpe por razones de Estado, ni el general eficiente que optimiza el número de víctimas. Y desde luego tampoco es culpable el soldado que dispara a un turbante amenazador. Ni el oficial que “interroga” prisioneros, convencido de que la información que arranque salvara vidas de compatriotas. Todos “hacen” su deber. Sólo son personas cumpliendo con su trabajo, es decir, desencadenando el mal, de manera sistemática, atroz y devastadora.
Es exactamente el mismo mecanismo que permite la reproducción de la corrupción o la injusticia en México. Eso es lo que lleva a muchas personas a dormir con tranquilidad a pesar de trabajar en juzgados y prisiones de Chiapas que han condenado a chivos expiatorios por la matanza de Acteal; o lo que conduce a ministras de la Suprema Corte como Olga Sánchez Cordero a votar a favor del “gober precioso” y su procuradora, a pesar de que eso abrirá la impunidad de otros gobernadores para torturar y victimizar. La verdadera maldad no reside en el pederasta que atormenta a menores, el funcionario que urde corruptelas o el judicial que secuestra personas en sus ratos libres. El corazón del mal consiste en creer que eso no tiene que ver con nosotros, y que, cuando lo tiene, creer que el hecho de obedecer órdenes nos exime de toda responsabilidad. El verdadero mal consiste en vivir de rodillas.

www.jorgezepeda.net

martes 15 de enero de 2008

se acabó la navidad pero no las vacaciones (pero casi), de regreso de Manzanillo

Hoy volví de la playa, el sábado en la mañana me fui junto con mi hermano y dos amigos a bordo de un autobús de 2º clase rumbo a Manzanillo... íbamos a pintar una pared de la casa de "Chente" (uno de ellos) y a en general, a cotorrear... esa tarde estuvimos dándole a la pintada y más tarde salimos, fuimos a la playa La Audiencia... creo que lo único que vale la pena contar de todo eso, fue algo que nunca había visto jamas: las olas arrastraban hacia la arena de la playa unos pequeños puntos color azul brillante, brillaban en medio de la noche, perforando la oscuridad, parecían pequeños luceros caídos en la playa (que cursi, pero así me lo pareció); también conocimos a un par de chilangos que están trabajando en Manzanillo, jeje, bien a toda madre esos compas.
Al día siguiente, y sin dinero ya (porque tuvimos que gastar más de lo previsto porque uno de mis amigos no traía nada de dinero), encontramos a mis papás quienes también fueron a Manzanillo pues querían pasar un par de días allá... pasamos el resto de los días mi hermano y yo junto con mis papás en un pequeño hotel (apenas 23 habitaciones) llamado La Posada, muy agradable ese lugar por cierto, muy tranquilo, no hes un resort de Gran turismo ni mucho menos, pero se la pasa uno agusto, lo único es que me sentí un poco fuera de lugar porque prácticamente todos los huéspedes no solo eran ancianos sino que también eran extranjeros (aparentemente gringos), pero fue bueno, porque estubo todo muy tranquilo...
hoy finalmente, después de comer en un restaurante de mariscos más bien del tipo de los que visitan los nativos y no tanto los turistas regresamos a Colima... casi terminan las vacaciones, al mismo tiempo quiero que continúen indefinidamente, pero también ya quiero regresar a la escuela, la flojera y el "desquehaceramiento" tambien se vuelven rutina...

miércoles 9 de enero de 2008

regresado de sahuayo

Bueno, hace rato llegué de Sahuayo Mich. en otra salida de "pisa-y-corre", digo, en general no es muy entretenido ir a Sahuayo por motivo de "negocios" y regresar al día siguiente, pero al menos pude saludar a algunos parientes y comprar algo de ropa(que es más barato por alla que aquí en Colima). Algo que me dio gusto fue haberme enterado de que hay alguien más que lee este blog ¡¡¡si!!, jeje, un saludo a mi prima Gaby quien es lectora de este blog, por cierto Gaby, y habilité comentarios anónimos... aprovecho ademas para pedirles a todo nuestro "blog-auditorio" que por favor comenten o al menos de ves en cuando dejen algún saludin o al menos reclamen más entradas... me despido por el momento

lunes 7 de enero de 2008

no quería ir a clases

Que tal, feliz día de reyes a todo el auditorio, esta vez les traigo una noticia del diario "el universal" que acabo de leer y que simplemente me dio mucha risa, mejor la pongo pa' que la lean:

Decide niño regio pegarse a la cama para no ir a la escuela
Jesús Padilla
El Universal
Monterrey
Lunes 07 de enero de 2008

El menor, que usó pegamento industrial para adherirse a la cabecera de su cama, argumentó que estaba muy a gusto con las vacaciones

Diego, un niño regiomontano, se las ingenió para no ir esta mañana a la escuela: se puso pegamento industrial en su mano derecha y tomó la cabecera de la cama, para quedarse pegado por espacio de dos horas.

Elementos de la Cruz Verde de Guadalupe soltaron un carcajada cuando intentaban despegar al niño, pues Diego dijo en ese momento: “es que no quería ir a la escuela... estaba muy a gusto con estas vacaciones”.

La historia ocurrió esta madrugada en la calle Hilda Anderson, del quinto sector de La Joya, en Guadalupe, cuando los socorristas tomaron la llamada de auxilio de la mamá identificada como Sandra Palacios González.

Con agua, aceite y acetona para quitar el esmalte de las uñas, los socorristas intentaron separar a Diego de la cama, pero fue esta que llegó un elemento de Protección Civil de Estado que, con un aflojatodo, pudieron despegar al menor.

Sandra Palacios explicó que por la madrugada su hijo tomó a escondidas el bote de pegamento industrial que estaba en la alacena de la cocina, y se lo derramó en la palma de su mano derecha.

“No me di cuenta que se levantó en la noche, pero me levanté porque presentía algo y fue a la recamara del niño, y vi que estaba con la tele prendida y con la mano en la cama”, dijo la madre.

Añadió que, al preguntarle por qué estaba despierto y decirle que tendría que ira clases, me contesto: “no voy a ir porque estoy pegado a la cama”.

Fue cuando Sandra tuvo que hablar a la Cruz Verde.

Después de dos hora, el niño no se salió con la suya y fue despegado, y tuvo que ir a la escuela 1 de Mayo, cerca de su casa, donde cursa el quinto año.

pues la mera neta que huevos de morrito jajaja, ya hubiera querido hacer yo algo así, claro no es el plan más brillante para faltar a clases y crea toda una serie de problemas, pero definitivamente dejo en claro que se resistía a volver al ciclo de clases y todo lo que ello representa... bueno, yo de niño, recuerdo que durante una temporada venía una peluquera a cortarnos el cabello a mi hermano y a mi aquí en la casa, y un día, que no quería que me cortaran el cabello , ya me habían sentado y puesto la bata incluso comenzado con el proceso de "podado" cuando en una distraída de la peluquera me levante y me eche a correr... jejeje, creo que lo que mas fastidió a mi mamá de todo eso fue el reguero de cabello que dejé... al final todo se arregló con un buen grito y la orden de que regresara a la silla.
en fin, yo creo que si todos nos resistiéramos como el niño, más activamente a lo que no nos gusta o no queremos, aunque sepamos que es causa perdida, pues viviríamos en un mejor mundo.

jueves 3 de enero de 2008

hurting each other

bueno, otra cancioncita más... y que creen, va con dedicatoria, usaría el clñasico" tu sabes que es para ti" o algo así, pero, no, ya me ño reclamaste una vez... si Danny, va para ti, pero también va para mi, en fin.. sin mas preambulos: Hurting each otheer, del dueto the carpenters...


No one in the world
Ever had a love as sweet as my love
For nowhere in the world
Could there be a boy as true as you love
All my love
I give gladly to you
All your love
You give gladly to me
Tell me why then
Oh why should it be that

we go on hurting each other
We go on hurting each other
Making each other cry
Hurting each other
Without ever knowing why

Closer than the leaves
On a weepin willow baby we are
Closer dear are we
Than the simple letters a and b are
All my life
I could love only you
All your life
You could love only me
Tell me why then
Oh why should it be that

we go on hurting each other
We go on hurting each other
Making each other cry
Hurting each other
Without ever knowing why

cant we stop hurting each other
Gotta stop hurting each other
Making each other cry
Breaking each others heart
Tearing each other apart

(pd: cambia el "boy" del 4º verso de la primera estrofa por "girl")